La improvisación suele abordarse como una herramienta teatral, la cual ayuda a la construcción de un personaje, escena, y en general como parte del proceso de creación o montaje de un texto. Sin embargo, la impro, es un conjunto de técnicas que tienen a la improvisación como fin artístico: lo que el espectador ve es lo que el actor crea y ejecuta en el instante mismo de la presentación, es por ello que se dice que este tipo de actor (el improvisador), se convierte en ejecutante, dramaturgo y director al mismo tiempo.


La impro es crear historias y personajes al momento. No hay ensayos previos, ni guiones, ni ideas preconcebidas: todo sucede ante los ojos del espectador; sucederá ahí y probablemente nunca más. Son historias impredecibles, únicas e irrepetibles.


La impro tiene como principales premisas para su ejecución: la aceptación, generación de propuestas, trabajo en equipo, atención periférica, estado de alerta constante, toma de decisiones y el manejo positivo del error.


Los espectáculos basados en esta técnica son interactivos, pues el espectador entra a un mundo creativo en el cual es él quien suele dotar de motores creativos a los actores/improvisadores, y quien, algunas veces, determina el rumbo de la historia con sus aportaciones. El espectador define a los personajes y es testigo de la legitimación y construcción general de las historias.


Desde finales de los años setenta esta disciplina escénica se lleva a cabo y ha proliferado año con año en decenas de países alrededor del mundo. A partir de 2001 y hasta la fecha se realizan en México distintos montajes de impro, de los cuales el grupo Complot/Escena es hoy por hoy el referente nacional e internacional de la impro profesional en México debido a los más de 20 años que lleva trabajando, explorando e investigando sobre esta técnica.


La Escuela Mexicana de Impro es la escuela pionera en México que desde 2011 enseña, difunde y explora esta divertida técnica, formando a las actuales y futuras generaciones de improvisadores nacionales.


En resumen, la impro es materializar ideas, conceptos y referentes en historias improvisadas. Es también espontaneidad, originalidad, es juego constante, creatividad a flor de piel, es placer por lo efímero, aceptación, generosidad, es ser uno mismo y al mismo tiempo jugar a ser otros, la impro es inmediatez organizada, es ponerse al servicio de lo que requiere el compañero, es consciencia colectiva, potenciar ideas, priorizar lo simple por encima de lo rebuscado, es construir con propuestas propias y del grupo, la impro es generosidad. La impro es libertad consciente.